Merece ser puesta en valor, The swimmers es uno de los últimos estrenos en Netflix y una grata sorpresa. Sin la pompa que rodea a otras películas, sin figuras de la interpretación y bajo la dirección de una casi desconocida Sally El Hosaini, esta cinta de más de dos horas de duración que cuenta la increíble historia de dos hermanas nadadoras que huyeron de la guerra en Siria, te engancha y emociona a partes iguales.
Parece mentira que algo así pueda seguir ocurriendo a pocos kilómetros de nuestra zona de confort, pero sí, este triste viaje tuvo lugar y sigue siendo la única salida para muchos.
La historia está bien llevada, hay oficio en su directora. Las interpretaciones son más que correctas y no busca la lágrima fácil aunque a veces brote de forma irremediable. Teniendo en cuenta sus aciertos técnicos, lo más importante de esta película es su función educativa, servir de pretexto para replantearse muchas cosas, para conocer mejor otras culturas en ocasiones despreciadas por mera incomprensión; también para no rendirse a la desesperanza; para vivir al tiempo que se sueña; para confirmar la idea de que ninguna guerra libera al pueblo y que ninguna gota de sangre merece ser derramada por la patria ni demás inventos de quien ostenta el poder.
Las nadadoras no es una obra maestra del cine, es simplemente cine, arte que emociona y entretiene. Por eso, desde aquí os la recomendamos. Si en su desarrollo no llegáis a entrar en la piel de estas dos chicas, algo que se me antoja imposible, cuando termine, con las últimas imágenes y testimonios os quedará la sensación agridulce de que hay vidas que merecen un homenaje y también circunstancias horribles que no pueden seguir pasando.
Comentarios
Publicar un comentario