Adictos a los likes. Un trabajo sobre la tecno-dependencia realizado por los alumnos de Valores éticos

 A lo largo de las tres últimas semanas, el grupo de 2ºW que cursa la materia de Valores éticos en el IES. La Hontanilla, ha realizado un trabajo colaborativo en torno a la adicción a las nuevas tecnologías. Una actividad que, además de concienciar sobre los peligros del sometimiento a las pantallas, ha servido para poner en marcha las destrezas con esos mismos medios digitales que, bien usados, siempre son una herramienta útil y provechosa.


La tarea ha consistido, primero, en la realización de una encuesta a personas de su entorno y edad sobre el uso de los dispositivos. A continuación, hemos compilado todos los resultados para analizarlos y crear unos gráficos para ilustrar la siguiente parte del trabajo, una presentación en Power Point realizada en clase, cada uno desde su ordenador portátil, y todos ellos coordinados por el profesor en un documento compartido. En él se ponen sobre la mesa conceptos como tecnodependencia o tecnociencia, los resultados de dicha encuesta con su correspondiente análisis y gráfico, porcentajes en el uso de las redes sociales, problemas físicos y psicológicos que acarrea esta práctica abusiva, cómo está regulado el uso de los móviles en las aulas, el cyberbullying, posibles soluciones a esta adicción tecnológica y otras medidas preventivas. 

Aquí os dejamos una captura de pantalla del formato en el que hemos estado trabajando:

Estas son algunas de las recomendaciones que se extraen del estudio realizado, así como de los debates y reflexiones hechas por el grupo a propósito de esta investigación:

a) Debemos priorizar las relaciones personales y las conversaciones presenciales, ya que las redes sociales solo son un medio, no un fin en sí mismo.

b) Disfrutar del momento no es congelarlo en una instantánea. Parece que si no compartimos, tampoco lo hemos vivido, y lo que conseguimos es que, primero, se esfume nuestra intimidad, y, segundo, se nos pase la emoción enmarcándola para los demás. 

c) No deberíamos pasar el día encadenados al aparato, que estemos donde estemos, solos o acompañados, estudiando, charlando o paseando, siempre esté encendida la pantalla y tecleando nuestros dedos.

d) Advertir que, en lo esencial, la vida era lo mismo antes de que existieran las redes sociales. No podemos reducirlo todo a las historias de Instagram o los vídeos de TikTok. A veces convendría redescubrir el arte, la música, el cine, o, más simple, los ratos hablando con los amig@s, los juegos de mesa o un paseo por el campo.

e) Quizá, esto mismo que hemos hecho en clase de Valores éticos, sería una práctica recomendable en otras materias y en cada una de las etapas educativas. Reflexionar juntos sobre cuestiones que tienen que ver con la vida, con la consecución de la felicidad, con la ética, la política, el amor, el sexo... Al fin y al cabo, se trata de nuestra formación, no solo para ejercer una profesión, sino como personas, como parte del problema y de la solución.

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