8 de marzo de 2022. Seguimos en vilo por una invasión cuando apenas veíamos la luz al final del túnel pandémico. Días de exámenes para cerrar la segunda evaluación. Al menos algo de lluvia, que tanta falta hace. Y, además de todas esas cosas, hoy sería otro martes más si no fuera porque se conmemora en el mundo la lucha de las mujeres por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de sus derechos. Al principio se proclamó como Día Internacional de la Mujer Trabajadora y fue en esta fecha como homenaje a las mujeres que murieron en la huelga de 1908. Por si alguien no lo sabe, murieron 129 mujeres en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, después de que se declararan en huelga a cuenta de la reducción de la jornada laboral a 10 horas, la mejora de las condiciones de trabajo y un salario igual al que percibían los hombres. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran de su protesta, luego se encendió la chispa y, con ella, la tragedia.
Por eso, este día sigue teniendo la repercusión que tiene y por eso autoproclamarse feminista es un imperativo moral. Hay tantas razones para enrolarse en la lucha por la igualdad que no hacerlo es puro y simple negacionismo o, lo que es peor, una expresión actualizada del machismo de siempre. Así es que en nuestro instituto hemos dado la cara y se han realizado varias actividades para poner de manifiesto cuál es la posición mayoritaria de las alumnas y los alumnos, así como profesores y demás personal. Aquí os dejamos una muestra, la propuesta del Departamento de Filosofía, con dos carteles, uno en cada uno de los edificios. En el de Bachillerato y FP, una exposición fotográfica con algunos de los momentos cruciales de la historia del feminismo, desde la publicación del libro de Mary Wollftonecraft Vindicación de los derechos de la mujer en 1792 hasta el Movimiento Time's up en 2018.
En el patio cubierto anexo al edificio de la ESO, se ha dispuesto un mural en el que se expone el verdadero sentido del feminismo y en el que se invita a la participación de todos para poner de manifiesto las razones por las que se apoya dicha causa.
¿Por qué hacemos estas cosas? Pues, sencillamente, porque son parte de la educación, porque queremos jóvenes implicados, con cultura y espíritu crítico, porque estamos formando a los ciudadanos del futuro, no meros replicantes de los errores del pasado. Y más en estos tiempos que corren, en los que estamos viendo que se reproducen los mismos tics de tiempos remotos, como la autocracia, el fanatismo, la censura, el miedo, la guerra, o el egoísmo más cainita.
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